Cómo usar correctamente las batas quirúrgicas: guía paso a paso
Cómo usar correctamente las batas quirúrgicas: guía paso a paso
December 27, 2025
El uso correcto de batas quirúrgicas es más que una simple rutina: es un paso fundamental para mantener la esterilidad, prevenir la contaminación cruzada y garantizar la seguridad tanto del personal sanitario como de los pacientes en los quirófanos. Incluso las batas de alta calidad pueden no ser lo suficientemente protectoras si se usan incorrectamente. Esta guía explica paso a paso el proceso de uso de una bata quirúrgica, junto con consejos clave para su cumplimiento.
Primero, prepare el entorno y la vestimenta para la colocación. Asegúrese de estar en un área estéril designada, con las manos limpias, lavadas y secas a fondo. Póngase un gorro quirúrgico que cubra todo el cabello y una mascarilla que se ajuste bien a la nariz y la boca; estos son requisitos previos para evitar contaminar la bata. Quítese cualquier joya o accesorio que pueda rasgar la bata o albergar microorganismos.
A continuación, comience a ponerse la bata. Desdóblela con cuidado, asegurándose de que no toque ninguna superficie no estéril (p. ej., mesas o suelos). Sujete la bata por el cuello o las costuras de los hombros con ambas manos, dejándola abrir completamente. Póngase la bata, deslizando los brazos por las mangas sin tocar la superficie exterior (estéril). Mantenga las manos dentro de los puños de las mangas para evitar la contaminación accidental; no permita que las manos desnudas sobresalgan de los puños en este momento.
Una vez que tenga los brazos en su lugar, un asistente capacitado (con el EPI adecuado) le ayudará a sujetar la bata. El asistente debe atar primero la banda del cuello y luego las de la cintura, asegurándose de que la bata quede bien ajustada pero que no restrinja el movimiento. En el caso de batas con frente estéril, asegúrese de que cubra el torso desde el cuello hasta las rodillas y los brazos hasta las muñecas. Si usa una bata con presillas para los pulgares, deslícelas por ellas para mantener los puños en su lugar antes de ponerse los guantes quirúrgicos.
Recordatorios clave para después de la colocación: Evite ajustar la bata o tocar zonas no estériles después de ponérsela. Si la bata se rasga, se moja o se contamina durante el procedimiento, reemplácela inmediatamente. Después del procedimiento, quítesela de forma controlada (empezando por los lazos de la cintura y luego por la banda del cuello) para minimizar el riesgo de contaminación. Siguiendo estos pasos, los profesionales sanitarios garantizan que la barrera protectora de la bata permanezca intacta, manteniendo así los más altos estándares de seguridad quirúrgica.